Cuando el invierno envuelve a Puglia con su abrazo fresco, los cardos se convierten en los protagonistas indiscutibles de las mesas familiares. Los cardos gratinados, un acompañamiento rico en sabor y tradición, revelan su esencia a través de un sencillo pero eficaz procedimiento de cocción. La elección de hervir los cardos antes de gratinarlos permite resaltar su dulzura, mientras que la adición de ajo y perejil crea un equilibrio perfecto. Este plato se presta magníficamente a ser compartido durante los almuerzos de los domingos, cuando las familias se reúnen alrededor de la mesa para disfrutar de platos que cuentan historias pasadas y de ingredientes genuinos. Un hilo de aceite de oliva virgen extra, una pizca de pimienta y una ligera capa de pan rallado completan la obra, transformando los cardos en una delicia crujiente y fragante. Con los cardos gratinados, cada comida se convierte en un momento especial, una ocasión para redescubrir los sabores auténticos de nuestra tierra.
* valores aproximados por porción
Del cardo utilizar solo las costillas y eliminar las hojas, mientras que del corazón se utiliza todo, incluso las hojas. Eliminar las costillas duras, quitar los filamentos fibrosos que corren también a lo largo de las costillas y cortar las más tiernas en trozos de aproximadamente 20 cm. Hervir los cardos en agua salada y colocarlos en capas en una fuente para horno sin escurrirlos demasiado; aliñarlos con trozos de ajo, perejil picado, pimienta, aceite y pan rallado. Si se desea, se puede añadir junto con el pan rallado también queso pecorino rallado. Hornear caliente (200°) durante 20 minutos.