Para la preparación de determinados platos de carne y pescado y, por último, también para determinadas verduras, utilizar un sofrito a base de cebolla no es una buena elección debido a que su sabor es demasiado fuerte y cubre la mayoría de aromas y sabores: en En esos casos, por tanto, la mejor solución es optar por la chalota, que comparte mucho con esta planta. La chalota es originaria de Oriente Medio, en particular parece típica del territorio palestino, aunque actualmente se cultiva prácticamente en todo el mundo: las principales variedades de esta última son la gris, la Jersey, la Romaña y el muslo de pollo, cada uno de los cuales es más o menos picante.