Cualquiera que haya comido ya ciertos pasteles, como los diplomáticos, por ejemplo, o que haya tenido la oportunidad de probar un poco, sabe bien que generalmente contienen tonos rojos: estos últimos se deben principalmente al uso de alchermes, un licor de origen árabe. origen que, con su color rojo intenso, concretamente carmesí, contribuye a la preparación de sabrosas especialidades con un impacto visual seguro. Alchermes llegó a Italia a través de los españoles, aunque su creciente popularidad se debe a que era muy querido por la casa florentina de De' Medici.