Postres

ricciarelli

⏱ 520 min👤 4 pers.★★★☆☆

Cuando se acerca el invierno, los días se acortan y el aire se vuelve fresco, la tradición toscana se calienta con los aromas inconfundibles de los ricciarelli. Estos dulces típicos, elaborados con almendras, azúcar y un delicado toque de naranja, encarnan la esencia de la repostería casera. Su textura, suave por dentro y ligeramente crujiente por fuera, revela un perfecto equilibrio de sabores y aromas, convirtiéndolos en un postre ideal para las festividades o para un dulce momento de placer durante una merienda en familia. La preparación de los ricciarelli es un arte que requiere paciencia y dedicación: no se puede confiar en maquinaria industrial, sino que se debe utilizar un antiguo mortero de mármol para obtener una masa perfecta, un gesto que evoca tiempos pasados y el calor de la cocina doméstica. Las almendras, protagonistas indiscutibles, deben ser de alta calidad, ya que su sabor envolvente es fundamental para el éxito del dulce. En Toscana, los ricciarelli no son solo un simple postre, sino un símbolo de convivencia, a menudo preparados en ocasiones festivas como la Navidad o servidos durante un almuerzo dominical. Su dulzura se combina magníficamente con un buen vino de postre o un té aromático, convirtiéndolos en un perfecto cierre de comida. Las variantes de esta receta pueden incluir la adición de otros cítricos o especias, pero los ricciarelli tradicionales, con su receta clásica, representan un profundo vínculo con la historia culinaria toscana, un dulce que continúa iluminando los ojos de quienes lo prueban.

Ingredientes

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
10g
Carbohidratos
70g
Grasas
22g
Fibra
3g

* valores aproximados por porción

Información
520 minutos Tiempo de preparación
Sirve 4 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

Este es el modo de hacer los ricciarelli a la manera casera, como aconseja una ama de casa de probada confianza. La industria utiliza refinadoras, en casa deberíamos conformarnos con un viejo mortero de mármol y un pilón de madera. Preparar una masa con las almendras, la fruta confitada y la harina. Usar ahora aproximadamente 600 g de azúcar. Con los restantes 300 g preparar un jarabe, uniendo aproximadamente 100 g de agua, y llevar a fuego hasta alcanzar la densidad de hilo para añadir a la masa. Ahora dejar reposar la masa preparada durante al menos 8 horas, después de lo cual se incorporará un par de claras de huevo montadas a punto de nieve (las claras de un par de huevos) mezcladas con aproximadamente 50 g de azúcar glas. Revolver cuidadosamente añadiendo una pizca de carbonato de amonio, para que se inflen. Trabajar la masa con una mezcla a partes iguales de azúcar glas y almidón de trigo. Una vez bien amasado todo, se preparan los ricciarelli. La masa se extiende usando la habitual mezcla de azúcar y harina, luego, dividiéndola en pequeñas porciones, se forman los ricciarelli, haciendo cilindros del grosor de un pulgar y estrujando las puntas; o usando los moldes apropiados en forma de rombo. Se colocan en las habituales bandejas de horno sobre la oblea de pastelería; se espolvorean con azúcar glas. Se hornean durante aproximadamente 20 minutos en horno medio (160°).

Consejos
Si desean obtener ricciarelli perfectos, es fundamental dejar reposar la masa durante al menos 8 horas; este paso permite que los sabores se amalgamen y que la textura resulte perfecta durante la cocción.
Curiosidades
Los ricciarelli son típicos de la tradición dulce de Siena y datan del siglo XV. Su nombre proviene de 'riccia', que indica la forma rizada de la pasta, característica de este dulce.