Recetas al horno

"gattò" de patatas

⏱ 80 min👤 6 pers.★★★☆☆

La temporada invernal, con su frío penetrante, trae consigo el deseo de platos sustanciosos y reconfortantes, y el "gattò" de patatas es el emblema de esta búsqueda de calor y sabor. Este plato típico de la tradición campana se presenta como una tarta salada rica y cremosa, elaborada con patatas aplastadas, mantequilla y Parmigiano, que se funden en un abrazo de sabores envolvente. Su consistencia es suave y aterciopelada, mientras que el aroma del queso fundido se desprende durante la cocción, invitando a degustarlo en cualquier ocasión. Originario de Campania, el gattò de patatas tiene raíces históricas que se remontan a tradiciones culinarias antiguas, donde la simplicidad de los ingredientes se combina con la maestría en la preparación. La receta prevé el uso de patatas frescas y harinosas, que, una vez hervidas y aplastadas, se amalgaman con huevos, sal, pimienta y una generosa dosis de mantequilla, creando una masa rica y sabrosa. A esto se pueden añadir variantes locales, como el salami y la mozzarella, que enriquecen aún más el plato, haciéndolo perfecto para una cena entre amigos o un almuerzo familiar dominical. La cocción en horno, que permite obtener una costra dorada y crujiente por fuera, realza los sabores y las texturas, creando un contraste agradable con el corazón suave del gattò. Servido caliente, acompañado de una ensalada fresca o de un acompañamiento de verduras de temporada, representa una elección ideal para calentar las noches invernales y sorprender a los comensales con un plato rico en tradición y sabor.

Ingredientes

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
22g
Carbohidratos
42g
Grasas
28g
Fibra
3g

* valores aproximados por porción

Información
80 minutos Tiempo de preparación
Sirve 6 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

Hervir las patatas, pelarlas calientes y aplastarlas con un pasapuré de agujeros muy pequeños. Luego, trabajarlas en un bol con los huevos, la sal, la pimienta, la mitad de la mantequilla, el queso parmesano rallado, el vaso de leche y el jamón picado. Cortar los lácteos y reservar. Engrasar con mantequilla una bandeja para horno y espolvorearla con pan rallado. Añadir la mitad de la mezcla sobre la cual colocar las rodajas de mozzarella y provola; cerrar con el resto presionando y nivelando la superficie. Espolvorear con pan rallado, esparcir copos de mantequilla y llevar al horno caliente (200°), donde el "gattò" deberá adquirir un bonito color dorado. Antes de servirlo en la mesa, dejar reposar durante media hora.

Consejos
Si desea obtener un gattò de patatas aún más cremoso, asegúrese de aplastar bien las patatas cuando estén calientes y de utilizar leche entera para la masa, esto hará que el plato sea más rico y sabroso.
Curiosidades
El gattò de patatas es un plato típico de la tradición napolitana, a menudo preparado en ocasiones festivas. Su nombre proviene del francés 'gâteau', que significa pastel, subrayando su consistencia esponjosa y su aspecto apetitoso.

Información adicional

Pastel de patatas con salami y quesos fundidos

Una de las variantes más sabrosas del pastel de patatas es la que se enriquece con salami y quesos fundidos como mozzarella y provola. Esta preparación realza el sabor intenso del salami, que se combina perfectamente con la cremosidad de las patatas aplastadas. Para realizar esta variante, basta con añadir el salami picado a la mezcla de patatas, huevos, mantequilla y queso. La combinación de sabores hace que el pastel sea aún más rico y apetitoso, perfecto para un almuerzo en familia o una cena con amigos. Además, la mozzarella y la provola, colocadas dentro del pastel, se derretirán durante la cocción, creando un corazón fundido que conquistará a todos. Esta receta se puede preparar con antelación y recalentar antes de servir, manteniendo intactas sus características.

Pastel de patatas a la napolitana

El pastel de patatas a la napolitana es un clásico de la cocina campana, rico en historia y tradición. Esta preparación prevé el uso de ingredientes frescos y genuinos, típicos de la región. El pastel se cocina en el horno hasta obtener una costra dorada y crujiente, mientras que el interior permanece suave y cremoso. La receta tradicional puede incluir también ingredientes como jamón cocido y quesos locales, haciendo el plato aún más sabroso. La cocción en horno permite resaltar los sabores, dando vida a un plato con un aroma envolvente y un gusto inconfundible. Servido como segundo plato o como aperitivo, el pastel de patatas a la napolitana es una excelente elección para quienes desean saborear un pedazo de la tradición culinaria campana.

Pastel de patatas ligero sin mantequilla

Para quienes buscan una versión más ligera del pastel de patatas, es posible prepararlo sin mantequilla, sustituyéndola por aceite de oliva o yogur griego. Esta variante "ligera" mantiene intactos los sabores del plato original, pero reduce el contenido calórico, haciéndolo ideal para quienes siguen una dieta equilibrada. Las patatas, ricas en carbohidratos complejos, pueden combinarse con ingredientes frescos como verduras o quesos magros, para un resultado sabroso y nutritivo. También se puede regular la cantidad de queso, utilizando solo parmesano rallado en pequeñas dosis para mantener el sabor sin sobrecargar el plato. Esta preparación es perfecta para quienes desean disfrutar del pastel sin renunciar a la ligereza y al bienestar.

Beneficios de las patatas en el pastel y calorías aproximadas

Las patatas, ingrediente principal del pastel, ofrecen numerosos beneficios para la salud. Son una excelente fuente de carbohidratos complejos, que proporcionan energía a largo plazo, y también contienen fibra que favorece el tránsito intestinal. Además, las patatas son ricas en vitaminas y minerales, como la vitamina C y el potasio, que contribuyen al buen funcionamiento del organismo. Una porción de pastel de patatas, dependiendo de la receta y los ingredientes utilizados, puede contener alrededor de 250-350 calorías. Es importante equilibrar el consumo de este plato con una dieta variada y saludable, para aprovechar al máximo sus beneficios sin exceder en calorías.

¿Se puede congelar el pastel de patatas?

La respuesta es sí, el pastel de patatas se puede congelar sin problemas. Se recomienda prepararlo con antelación y, una vez cocido, dejarlo enfriar completamente. Posteriormente, se puede porcionar y guardarlo en recipientes herméticos o envolverlo con film transparente para alimentos. De este modo, el pastel mantendrá su consistencia y sabor al momento de consumirlo. Cuando se desee disfrutarlo, basta con descongelarlo en el refrigerador durante algunas horas y luego calentarlo en el horno hasta que esté bien caliente. Este método es ideal para quienes tienen poco tiempo durante la semana y desean tener a disposición un plato sabroso y listo para servir.