Aquí tienes unas deliciosas galletas para hacer en casa durante septiembre, mes en el que uno encuentra los higos 'settembrini', tan dulces y suculentos que se deshacen en la boca. Puede que tengas mucha suerte y tengas una higuera maravillosa en el jardín repleta de frutos maduros o, si no, puede que de camino al mercado esta mañana te encuentres con una fantástica cesta de tentadores higos maduros y dulces. ¿Cómo pudiste resistirte? ¿Qué mejor oportunidad para crear estas extraordinarias galletas rellenas de mermelada de higo? Pastelería casera, un poco de mermelada de higos y listo: mañana en el desayuno tendréis galletas de higos con leche ‘settembrini’ para todos. Tanto niños como adultos estarán encantados, ¡sobre todo aquellos que hayan probado la variedad comercial y quieran hacer en casa estas pequeñas obras de arte repostero!
* valores aproximados por porción
Preparar la masa quebrada siguiendo la receta básica. Estirar con un rodillo sobre una superficie de trabajo enharinada y con un cortador de masa cortar círculos de masa. Ponga una cucharadita de mermelada en el centro de cada círculo de masa y luego doble y selle los bordes. Una vez que todos los bizcochos estén hechos, dispóngalos en una bandeja para hornear y cocínelos en el horno a 180°C durante 30 min.
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Haga una masa quebrada dulce, luego extiéndala finamente
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Recorta círculos de masa
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Rellenar los círculos de masa con un poco de mermelada
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Dobla cada forma de media luna y sella los bordes.
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Poner todas las galletas en una bandeja de horno y hornear a 180°C.
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¡Aquí están las galletas de higo settembrini, deliciosas y dulces!
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Los Settembrini pueden ser preparados con diferentes variantes de mermelada. Una de las más sabrosas es sin duda la de durazno, que confiere a las galletas un sabor fresco y afrutado. Para realizar esta variante, basta con sustituir la mermelada neutra por la de durazno, que se combina perfectamente con la dulzura de la masa quebrada. La preparación permanece igual: extiendan la masa quebrada y rellenen con una cucharadita de mermelada de durazno antes de cerrar en forma de media luna. El resultado será una galleta con un aroma envolvente, ideal para acompañar un té de la tarde o para disfrutar en el desayuno. La mermelada de durazno, además de hacer que los Settembrini sean aún más deliciosos, aportará un toque de color y vivacidad a su plato.
Esta receta tradicional se presta a ser reinterpretada en clave regional, manteniendo siempre su esencia. Los Settembrini a la veneta son una preparación típica del Véneto, donde la masa quebrada a menudo se enriquece con ingredientes locales. Utilizando mermeladas artesanales, como la de guindas, es posible realzar el sabor auténtico de esta especialidad veneta. La cocción en horno a 180° durante 30 minutos permite obtener un dorado perfecto, haciendo que las galletas sean crujientes por fuera y suaves por dentro. Esta variante regional no solo celebra la tradición culinaria veneta, sino que también ofrece una oportunidad para descubrir los sabores únicos de las mermeladas locales, que pueden variar de temporada a temporada.
Para quienes desean disfrutar de los Settembrini sin renunciar a una dieta equilibrada, es posible realizar una versión light utilizando mermelada sin azúcar. Sustituir la mermelada tradicional por una a base de fruta sin azúcares añadidos no solo reduce las calorías, sino que permite mantener intactos los sabores frescos y afrutados de las galletas. También la masa quebrada puede ser preparada con harina integral y mantequilla light, para un resultado más ligero y saludable. Esta variante es excelente para quienes siguen un régimen alimentario controlado, sin comprometer el placer de un dulce casero. Los Settembrini light son perfectos para una merienda sana y sabrosa, ideal también para los niños.
Los Settembrini, aunque sean un dulce, pueden ofrecer algunos beneficios nutricionales si se preparan con ingredientes de calidad. La masa quebrada, si se realiza con harina integral, aporta fibras útiles para la digestión. Además, las mermeladas, sobre todo si son caseras, pueden contener vitaminas y antioxidantes derivados de la fruta. Por ejemplo, la mermelada de durazno es rica en vitamina C, que apoya el sistema inmunológico. En términos de calorías, una galleta Settembrini preparada con mermelada de durazno y masa quebrada tradicional puede contener alrededor de 100-120 calorías. Optando por variantes más ligeras, como las sin azúcar, es posible reducir aún más la ingesta calórica, haciendo que estos dulces sean más adecuados para diferentes necesidades alimentarias.
Una pregunta frecuente se refiere a la conservación de los Settembrini y, en particular, si es posible congelarlos. La respuesta es sí, ¡los Settembrini se pueden congelar! Para hacerlo, se recomienda dejarlos enfriar completamente después de la cocción y luego guardarlos en un recipiente hermético o en bolsas para alimentos, separándolos con papel encerado para evitar que se peguen. De esta manera, podrán mantener su frescura y sabor durante varias semanas. Cuando deseen disfrutarlos, basta con dejarlos descongelar a temperatura ambiente o calentarlos ligeramente en el horno para recuperar su crocancia. ¡Esta es una solución práctica para tener siempre a disposición un dulce casero, listo para cualquier ocasión!