Cuando se habla de tradiciones culinarias calabresas, el estofado de cabra emerge como un auténtico símbolo de convivencia y sabores genuinos. Este plato, que tiene sus raíces en la cultura campesina, se prepara con carne de cabra, un ingrediente que, gracias a su versatilidad, se presta a una cocción lenta y cuidadosa. El vinagre de vino blanco, utilizado para marinar la carne, no solo realza el sabor, sino que también contribuye a que sea tierna y jugosa. La magia ocurre en una cazuela de barro, donde el ajo, el orégano y el chile se unen en un abrazo aromático, mientras la salsa de tomate se transforma en una salsa rica y envolvente. Perfecto para ocasiones especiales o como plato del domingo, el estofado de cabra es ideal para compartir con familiares y amigos, acompañado de un buen vino tinto local y una rebanada de pan casero. Una verdadera celebración de los sabores auténticos de Calabria.
* valores aproximados por porción
Cortar la carne en trozos y, después de haberla mantenido en agua y vinagre (mitad y mitad) durante un par de horas, secarla con un paño y ponerla en una cazuela de barro. Agregar el ajo picado, una pizca de orégano, la sal y el pimiento picado. Aliñar con el aceite y la salsa de tomate y cocinar a fuego muy bajo, con el recipiente tapado, al menos durante un par de horas. Si es necesario, añadir un poco de agua. El estofado también se prepara con carne de oveja.