Antipastos

Crema de calabacín a la menta

⏱ 20 min🍳 10 min👤 4 pers.★★☆☆☆

Fresca y ligera, esta cremosa sopa de calabacín con menta es un gran entrante para servir con unos deliciosos picatostes durante un almuerzo de verano. La frescura de la menta y los calabacines llenos de vitaminas satisfarán incluso a aquellos a los que no les gusta comer cuando hace calor. Y no solo eso: si eres vegetariano, o simplemente te encanta comer verduras, verás que esta cremosa sopa de calabacín te ofrece muchas ideas para otras sopas aterciopeladas, para servir frías o calientes en cualquier época del año. Guisantes, zanahorias, verduras mixtas… etc etc: casi todas las verduras, incluidas las legumbres, se prestan perfectamente para la creación de impresionantes sopas cremosas.

Ingredientes

Valores nutricionales 145 kcal / porción

Proteínas
5g
Carbohidratos
12g
Grasas
8g
Fibra
2g

* valores aproximados por porción

Información
20 minutos Tiempo de preparación
10 minutos Tiempo de cocción
Sirve 4 personas
★★☆☆☆ Dificultad media

Preparación

Cortar el calabacín en cubos. Cortar la cebolla en rodajas gruesas. Picar la menta fresca en trozos grandes. Rehogar ligeramente el calabacín junto con la cebolla en un cazo, añadiendo un poco de agua y sal. Agregue la menta y mezcle todo junto con una batidora de mano eléctrica.

Consejos
Si quieres darle un toque exótico pero ligero a esta receta, puedes añadir un poco de yogur; pero si le gusta la idea de reforzarlo y convertirlo en una comida de un solo plato, la mejor manera de hacerlo es agregar ricotta. Un último consejo: también puedes usar esta salsa aterciopelada como una deliciosa salsa ligera para pasta, obviamente una versión de verano. Para terminar la sopa, intente agregar algunos cubos de queso feta.
Curiosidades
Se ha demostrado científicamente que comer vegetales verdes es bueno para la vista, especialmente en la edad adulta. Las recetas de calabacines también son estupendas para los que están a dieta, ya que son muy bajas en calorías. Además, la presencia de pectina y fibra dietética en los calabacines ayuda al organismo a depurarse y a controlar los niveles de colesterol. No termina ahí: debido a que son ricos en ácido fólico, los calabacines son beneficiosos para las mujeres embarazadas.

Paso a paso

Ingredientes
Ingredientes
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Información adicional

Crema de calabacines y menta con leche

Una deliciosa variante de la clásica crema de calabacines y menta incluye la adición de leche, que hace que el plato sea aún más cremoso y envolvente. Para preparar esta versión, después de cocinar los calabacines y las cebollas, basta con añadir una cantidad de leche al gusto durante la fase de batido. La leche no solo enriquece el sabor, sino que también proporciona una textura cremosa que envuelve el paladar. Esta preparación es ideal para quienes buscan un comfort food saludable y nutritivo, perfecto para una cena ligera o como un aperitivo refinado. Sirva la crema caliente, adornada con un hilo de aceite de oliva virgen extra y algunas hojas de menta fresca para un toque de frescura adicional.

Crema de calabacines y menta al estilo piemontés

La crema de calabacines y menta al estilo piemontés representa una interpretación tradicional de este plato, enriquecida con ingredientes típicos del Piamonte. En esta variante, se pueden añadir patatas para dar mayor cuerpo a la mezcla, haciendo que la crema sea aún más saciante. La menta fresca, una hierba aromática típica de la cocina regional, realza el sabor de los calabacines, creando un equilibrio perfecto entre dulzura y frescura. Además, la preparación también puede realizarse en una olla a presión, reduciendo los tiempos de cocción y manteniendo intactos los nutrientes. Esta versión es perfecta para quienes desean saborear un plato que encapsula los sabores auténticos de las tierras piemontesas.

Crema de calabacines y menta ligera sin leche

Para quienes están atentos a las calorías, la crema de calabacines y menta se puede preparar en una versión ligera sin leche. Sustituyendo la leche por agua o caldo vegetal, se obtiene una preparación ligera pero igualmente sabrosa. Esta variante es ideal para quienes siguen una dieta hipocalórica o para quienes tienen intolerancias a la lactosa. La receta sigue siendo simple y rápida de preparar, manteniendo intactos los sabores frescos de los calabacines y la menta. Añadir especias como pimienta negra o un toque de chile puede dar un toque de vivacidad al plato, sin hacerlo pesado. Sirva la crema con un hilo de aceite de oliva virgen extra y un espolvoreado de menta fresca para un plato realmente ligero y sabroso.

Beneficios de los calabacines y calorías de la crema de calabacines y menta

Los calabacines, ingrediente principal de la crema de calabacines y menta, son una hortaliza rica en agua y baja en calorías, con solo 17 calorías por 100 gramos. Son una excelente fuente de vitaminas, en particular vitamina C y vitamina A, y contienen antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres. La presencia de menta no solo enriquece el plato con frescura, sino que también aporta beneficios digestivos y antiinflamatorios. Este plato, por lo tanto, no es solo una opción sabrosa, sino también una excelente elección para quienes desean mantener un estilo de vida saludable. Gracias a su ligereza, la crema de calabacines y menta se puede consumir incluso durante una dieta equilibrada, garantizando un aporte nutricional sin renunciar al sabor.

¿Se puede congelar la crema de calabacines y menta?

Sí, la crema de calabacines y menta se puede congelar sin problemas. Para obtener los mejores resultados, se recomienda dejar enfriar completamente la crema antes de transferirla a recipientes herméticos aptos para congelar. De esta manera, se preservan el sabor y la textura. Es importante tener en cuenta que, una vez descongelada, la crema puede resultar ligeramente más líquida; en tal caso, se puede calentar y añadir un poco de leche o caldo para devolverle la consistencia adecuada. Al congelar la crema, siempre se puede tener a disposición una comida saludable y rápida, ideal para los días en los que se tiene poco tiempo para cocinar. Recuerde consumirla dentro de 2-3 meses para garantizar la mejor calidad.