Estos calabacines son una guarnición ligera y saludable, perfecta para aquellos a los que les gusta disfrutar de las verduras de temporada cocinadas de diferentes formas. Los calabacines son, en este sentido, una verdura versátil: los puedes disfrutar cocidos, rellenos, fritos con otras verduras o, como te proponemos hoy, salteados. El proceso es tan simple como delicioso el resultado: ¡haz muchos porque realmente los disfrutarás!
* valores aproximados por porción
Limpiar y cortar los calabacines en rodajas redondas. En una sartén, sofreír el ajo en el aceite, luego agregar el perejil y finalmente agregar los calabacines. Cocine a fuego alto, revolviendo con frecuencia. Cuando estén cocidos, colóquelos en un plato para servir y espolvoree con perejil fresco y sal. Servir caliente.
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Dorar un diente de ajo en aceite de oliva
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Agregar el perejil fresco
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Añadir las rodajas de calabacín y cocinar a fuego vivo.
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Sirve tus rodajas de calabacín
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Una variante sabrosa de los tradicionales calabacines salteados es la adición de tomates cherry frescos. Esta preparación hace que el plato sea aún más colorido y sabroso. Para realizarlo, después de limpiar y cortar los calabacines en rodajas, se procede a dorar el ajo en aceite de oliva virgen extra, como en la receta original. En este punto, se añaden los tomates cherry cortados por la mitad, que darán una nota de dulzura y acidez al plato. Los calabacines y los tomates deben cocinarse juntos, revolviendo con frecuencia, hasta que los calabacines estén tiernos y los tomates se hayan marchitado ligeramente. Finalmente, se puede espolvorear todo con perejil fresco y servir caliente, para un acompañamiento rico en colores y sabores.
Los calabacines salteados a la napolitana son una variante típica de la cocina campana, donde el plato se prepara con la adición de aceitunas negras y alcaparras. Para esta versión, después de seguir el procedimiento básico, se pueden añadir las aceitunas deshuesadas y las alcaparras durante la cocción. Esto dará un sabor más intenso y aromático a los calabacines. Además, es posible completar el plato con un chorrito de vinagre de vino blanco, que equilibrará la dulzura de los calabacines. Esta preparación es perfecta para servir como acompañamiento de platos de carne o pescado, haciendo que cada comida sea un poco más rica en tradición y sabor.
Para quienes desean una versión más ligera de los calabacines salteados, es posible prepararlos sin aceite. En esta receta light, se pueden utilizar caldo de verduras o agua para dorar el ajo, evitando así las grasas añadidas. Después de dorar el ajo en una sartén antiadherente, se añaden los calabacines cortados en rodajas y se cocinan a fuego vivo, revolviendo frecuentemente. Esta preparación mantiene intactos los sabores frescos de los calabacines, resultando ligera y adecuada para quienes siguen una dieta hipocalórica. Es una excelente opción para acompañar platos proteicos, como pollo o pescado al vapor, sin pesadez en la comida.
Los calabacines son un vegetal bajo en calorías, con aproximadamente 17 calorías cada 100 gramos. Son ricos en agua, fibra y nutrientes como vitamina C, potasio y antioxidantes. Estos elementos hacen de los calabacines un alimento ideal para quienes desean mantener una alimentación saludable. Los calabacines favorecen la digestión gracias a su contenido de fibra y pueden contribuir a mantener la piel sana y luminosa. Además, la presencia de potasio ayuda a regular la presión arterial. Preparándolos salteados, se preservan sus propiedades nutritivas, haciendo de este plato no solo sabroso sino también beneficioso para la salud.
Una pregunta común es sobre la posibilidad de congelar los calabacines salteados. En general, se desaconseja congelar los calabacines ya cocidos, ya que tienden a perder consistencia y sabor una vez descongelados. Sin embargo, si se desea conservar los calabacines para un uso futuro, es mejor congelarlos crudos, cortados en rodajas o en cubos, y posteriormente escaldarlos durante unos minutos. Después del enfriamiento, se pueden guardar en bolsas para alimentos y congelar. Cuando se deseen utilizar, se pueden cocinar directamente desde congelados, manteniendo así la frescura y la crocancia de los calabacines. Si ya se ha preparado el plato, se recomienda consumirlo fresco para apreciar mejor los sabores.