Desde hace mucho tiempo, ninguna hierba aromática se asocia a la preparación de licores especiales y ricos en personalidad como el ajenjo, el anís o el pastis: es el caso del anís, que por otra parte se utiliza para preparar postres, como como galletas de especias, paletas heladas o helados, además de encontrar espacio en la cocina para crear platos exclusivos como, por ejemplo, los caracoles. El anís también encuentra espacio en la elaboración de especialidades cárnicas, aunque no le falta papel para condimentar verduras o incluso quesos especiales.