Esta es una receta absolutamente creativa y una gran idea para "esconder" las verduras en platos más sabrosos y particulares, para poder servirlas a toda la familia (¡niños incluidos!). Es una tortilla italiana con achicorias cuyo sabor se ve realzado por la presencia de tomates secos, tan dulces como salados. Nuestra sugerencia: ¡utiliza esta tortilla como relleno para un bocadillo!
* valores aproximados por porción
Dorar el ajo en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Añadir las anchoas, luego los tomates secos previamente picados. Añádeles también tu achicoria picada en trozos grandes. Verter sobre las verduras los huevos batidos y una pizca de sal también. Cubra con una tapa y cocine por algunos minutos. Pasados unos minutos, dar la vuelta a la tortilla. Una vez cocido y bien dorado, sírvelo caliente.
|
View the paso a paso
|
Dorar el ajo en una sartén antiadherente
|
|
View the paso a paso
|
Añadir las anchoas y los tomates secos.
|
|
View the paso a paso
|
Agrega tus achicorias
|
|
View the paso a paso
|
agregar huevos
|
|
View the paso a paso
|
Pon tu tortilla al revés
|
|
View the paso a paso
|
Servirlo
|
Una variante sabrosa de la clásica frittata con achicoria y tomates secos es la al horno. Esta preparación permite obtener una frittata más alta y esponjosa, gracias a la cocción uniforme que el horno garantiza. Para realizarla, después de dorar el ajo y las anchoas en la sartén, agregue los tomates secos y la achicoria como en la receta tradicional. Una vez amalgamados los ingredientes, transfiera todo a una bandeja para horno y vierta los huevos batidos. Cocine en horno precalentado a 180°C durante unos 20-25 minutos, hasta dorar. Este método no solo hace que la frittata sea ligera, sino que también permite prepararla con antelación, haciéndola perfecta para un brunch o un picnic.
La frittata con achicoria y tomates secos es un plato típico de la tradición pugliese, donde la achicoria silvestre es a menudo protagonista de numerosas preparaciones. Esta variante regional realza los sabores locales, utilizando ingredientes frescos y genuinos. En Puglia, la achicoria a menudo se acompaña de quesos frescos o se sirve con pan casero. Para preparar la frittata a la pugliese, siga la receta tradicional pero agregue un queso local, como la mozzarella de búfala, para un toque cremoso. La combinación de achicoria y tomates secos, junto con el queso, crea un plato rico en sabor y tradición, perfecto para un almuerzo en familia o una cena con amigos.
Para quienes desean una frittata más ligera, es posible preparar una versión light de la frittata con achicoria y tomates secos. En esta preparación, puede sustituir algunos huevos por claras, manteniendo el sabor y la consistencia de la frittata original, pero reduciendo significativamente el contenido calórico. Además, se puede optar por una cocción en sartén antiadherente con un hilo de aceite de oliva, evitando añadir grasas adicionales. Esta variante es ideal para quienes siguen una dieta hipocalórica o para quienes buscan mantener una línea saludable. La achicoria, rica en fibra, y los tomates secos, fuente de antioxidantes, contribuyen a hacer de este plato no solo sabroso, sino también nutritivo y equilibrado.
La achicoria, ingrediente principal de la frittata con achicoria y tomates secos, es conocida por sus propiedades beneficiosas. Rica en vitaminas, minerales y antioxidantes, la achicoria es un excelente aliado para la salud del hígado y para la regulación de la digestión. También contiene fibra, que favorece la sensación de saciedad y ayuda a mantener un buen equilibrio intestinal. En promedio, una porción de frittata con achicoria y tomates secos aporta alrededor de 250-300 calorías, dependiendo de la cantidad de huevos y de los otros ingredientes utilizados. Al elegir preparar este plato, no solo se disfruta de un sabor delicioso, sino que también se contribuye a una dieta sana y equilibrada.
Congelar la frittata con achicoria y tomates secos es posible, pero hay algunas consideraciones a tener en cuenta. Para obtener los mejores resultados, se recomienda congelar la frittata una vez completamente fría. Córtela en porciones y guárdela en recipientes herméticos o en bolsas para alimentos, asegurándose de eliminar el aire en exceso. De esta manera, la frittata se conservará mejor y mantendrá su sabor. Cuando desee disfrutarla, simplemente descongélela en el refrigerador y caliéntela en la sartén o en el microondas. Sin embargo, es importante notar que la consistencia de la frittata podría cambiar ligeramente después de la congelación, por lo que es mejor consumirla fresca para apreciar plenamente su sabor y suavidad.