La receta que aquí ofrecemos una receta muy rápida y fácil, como las que nos gustan. Debes de romper los huevos y añadir todo lo que perfumado y aromático proporciona tu jardín o patio.
* valores aproximados por porción
Romper los huevos y batir ligeramente con un tenedor. Lavar las cebollas y hierbas de primavera picadas en trozos grandes. Añadir los huevos enteros. Añadir el pan rallado y queso de oveja rallado. Añadir sal y pimienta. Mezclar bien. Añadir la leche y mezclar de nuevo. Hornear a 180 grados durante 30 minutos.
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Romper los huevos en un bol
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Añadir la cebolla y hierbas lavadas y picadas
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Añadir el queso rallado
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Añadir sal y pimienta
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Mezclar bien, a continuación, añadir la leche
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Hornear a 180 grados durante 30 minutos
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Servir caliente o fría al gusto
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Una de las variantes más sabrosas de la frittata con hierbas es sin duda la que incluye cebollitas frescas. Estas últimas aportan un sabor delicado y aromático, haciendo que el plato sea aún más sabroso. Para preparar la frittata con hierbas y cebollitas, sigan el procedimiento tradicional: baten los huevos y añaden las hierbas aromáticas como menta, perejil y albahaca, junto con las cebollitas cortadas en trozos grandes. Agreguen los quesos rallados, como el pecorino y el grana, para dar un toque de salinidad. Finalmente, horneen a 180 grados durante unos 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro esté bien cocido. Este plato es perfecto para servir como aperitivo o segundo, y se puede disfrutar tanto caliente como a temperatura ambiente.
La frittata con hierbas a la pugliesa es una preparación típica de la tradición culinaria de esta región. Caracterizada por el uso de hierbas frescas e ingredientes locales, esta variante se distingue por su sabor auténtico y genuino. En Puglia, el uso de hierbas aromáticas como la albahaca y la menta es muy común, y a menudo se combinan con quesos locales como el pecorino. Para realizar la frittata a la pugliesa, se comienza con el clásico procedimiento de batir los huevos y unir los ingredientes. La cocción en horno permite obtener una frittata esponjosa y bien dorada. Este plato es ideal para un almuerzo al aire libre o una cena informal, acompañado de una fresca ensalada de temporada.
Para quienes desean una versión más ligera de la frittata con hierbas, es posible prepararla sin leche, reduciendo así las calorías totales. La frittata ligera con hierbas mantiene un sabor rico gracias a la adición de hierbas frescas y quesos. Al no utilizar leche, la consistencia será ligeramente diferente, pero igualmente sabrosa. Para realizar esta versión, basta con seguir el proceso tradicional, eliminando la leche de la receta y aumentando la cantidad de hierbas aromáticas para realzar el sabor. Esta frittata es adecuada también para quienes siguen una dieta hipocalórica, ofreciendo un plato rico en nutrientes y sabor sin resultar pesado.
Las hierbas aromáticas utilizadas en la frittata con hierbas no solo enriquecen el sabor del plato, sino que también aportan numerosos beneficios a la salud. La menta, el perejil y la albahaca son conocidos por sus propiedades antioxidantes y digestivas. El perejil, por ejemplo, es rico en vitamina C y hierro, mientras que la albahaca tiene efectos antiinflamatorios. Una porción de frittata con hierbas contiene aproximadamente 250-300 calorías, dependiendo de la cantidad de queso utilizado. Incorporar estas hierbas en la dieta puede contribuir a mejorar el bienestar general y estimular el sistema inmunológico. Optar por ingredientes frescos y locales, como las hierbas aromáticas pugliesas, representa una elección saludable y sostenible.
Sí, la frittata con hierbas se puede conservar en el frigorífico. Se recomienda guardarla en un recipiente hermético para preservar su frescura y sabor. De este modo, puede ser consumida en los días posteriores a su preparación. Es importante dejarla enfriar completamente antes de guardarla en el frigorífico. La frittata se puede disfrutar tanto fría como recalentada, lo que la convierte en una excelente solución para almuerzos rápidos o cenas improvisadas. Se aconseja consumirla dentro de 2-3 días tras su preparación para garantizar la máxima calidad y seguridad alimentaria.