Con la llegada del otoño, los bosques de Piamonte se tiñen de colores cálidos y los aromas de la naturaleza se enriquecen con notas terrosas y envolventes, entre las que destaca el tartufo blanco de Alba, un verdadero tesoro gastronómico. Los Tajarin Al Tartufo Bianco D'alba representan una celebración de esta delicia, un plato que encarna la esencia de la cocina piamontesa, cuya simplicidad se eleva por la calidad de los ingredientes. La preparación de estos tagliolini, elaborados con harina “00” y yemas fresquísimas, requiere una maestría que se manifiesta en el cuidado de la masa y en la extensión de la lámina, que debe ser finísima para garantizar una consistencia ligera y una perfecta absorción de los condimentos. Una vez cocidos en agua salada, los tajarin se condimentan con mantequilla derretida y salvia, creando una armonía de sabores que se realza con una generosa espolvoreada de Parmigiano y la ralladura del tartufo, el verdadero protagonista del plato. Este primer plato es típico de ocasiones especiales, como almuerzos festivos o cenas entre amigos, donde la búsqueda del gusto auténtico se une a la convivialidad. En Piamonte, los tajarin a menudo se preparan en variantes que incluyen diferentes condimentos, pero la combinación con el tartufo blanco representa sin duda la versión más refinada y buscada, capaz de sorprender incluso a los paladares más exigentes. Este plato no solo es una forma de disfrutar de ingredientes de alta calidad, sino también una invitación a sumergirse en la tradición culinaria de una región que ha hecho de la excelencia gastronómica su orgullo. Con los Tajarin Al Tartufo Bianco D'alba, cada bocado se convierte en una experiencia sensorial que celebra la belleza de la cocina piamontesa y la riqueza de su territorio.
* valores aproximados por porción
Colocar la harina en forma de volcán sobre una superficie de trabajo, verter en el centro las yemas y una pizca de sal. Amasar con cuidado y energía. Estirar la masa muy fina y dejarla secar, pero sin que se endurezca. Enrollarla y cortar los tajarin (tagliolini). Cocinarlos en abundante agua salada durante unos minutos y condimentar con mantequilla derretida y salvia. Espolvorear con queso Parmigiano rallado y una ralladura de tartufo blanco.