¿Encuentra la pasta con salsa de tomate bastante monótona y aburrida? ¡Pues estarías equivocado! ¡Es simple y, sin embargo, puede ser impresionante! Si sigues mi receta, te quedará mil veces más sabroso que una sabrosa salsa para pasta. Lo pensé como una forma de impresionar cuando tienes poco tiempo, ¡pero también simplemente para disfrutar de un delicioso plato de pasta solo! Para hacer mi pasta con salsa de tomate solo necesitarás unos simples ingredientes que seguramente ya tendrás en casa: la forma de pasta que prefieras, unos tomates, unas hojas de albahaca (si no tienes fresca, usa alguna congelada -seca aunque no será lo mismo), el mejor aceite de oliva que tengas por casa, una guindilla (en este caso puedes recurrir a la variedad seca sin preocupaciones), y un diente de ajo. ¿Qué más quieres de la vida? ¡Con estos pocos ingredientes obtendrás la esencia de la cocina mediterránea en un solo plato!
* valores aproximados por porción
Hervir la pasta y hacer la salsa mientras se cocina la pasta. Para hacer la salsa, coge los tomates y córtalos en cubos irregulares (quedarán triturados al cocerlos), reservando unos trocitos que servirán de guarnición, también cortados en cubos no muy grandes. Calentar el aceite en una cacerola y sofreír suavemente el ajo y la guindilla. Agregue el tomate picado grueso, sazone con sal y azúcar y cocine a fuego moderado. Cuando veas que los tomates empiezan a perder su consistencia y se vuelven más como una salsa (el líquido se ha evaporado), retira del fuego y licúa con una batidora de mano eléctrica (incluyendo el ajo y la guindilla porque le darán sabor). Agregue unas hojas de albahaca rotas a la salsa en la sartén. ¡Ahora solo tenemos que esperar hasta que la pasta esté cocida, momento en el que simplemente la agrega a la salsa y sirve con un chorrito de aceite de oliva! ¡Y ahí tienes una pasta con salsa de tomate muy sabrosa que se sale un poco de lo común!
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Tomate, ajo, albahaca
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Cortar y luego picar el tomate fresco.
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Trocear un poco el tomate para servir de guarnición cuando el plato esté listo
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Sofreír los ajos en una sartén con un poco de aceite
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Añadir el tomate y seguir cocinando.
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Sazonar con una pizca de sal y azúcar
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Cocine la salsa hasta que los tomates se disuelvan.
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Con una batidora de mano eléctrica, mezcle la salsa para eliminar cualquier trozo de piel y cualquier otra cosa.
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Añadir los trozos de albahaca desgarrados
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Servir con una hoja de albahaca, unos dados de tomate fresco y un poco de aceite de oliva virgen extra
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Este clásico de la cocina italiana está listo: extremadamente simple pero súper sabroso, ¡la pasta con salsa de tomate es amada por todos!
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Una variante sabrosa de la tradicional pasta al pomodoro es la preparación con pomodorini frescos. Esta versión realza el sabor dulce y jugoso de los pomodorini, haciendo que el plato sea aún más atractivo. Para prepararla, basta con sustituir los tomates en trozos por pomodorini, que deberán ser lavados y cortados por la mitad. La cocción permanece similar, pero los pomodorini requieren un tiempo de cocción ligeramente inferior, para preservar su frescura. Además, pueden enriquecer la salsa con un poco de orégano o tomillo fresco para un aroma aún más intenso. Sirvan la pasta al pomodoro con pomodorini frescos decorada con albahaca y un espolvoreado de parmesano rallado para un toque final que conquistará a todos.
La pasta al pomodoro a la emiliana representa una variante regional que enriquece el plato con ingredientes típicos de Emilia Romagna. Aquí, la salsa se prepara con la adición de cebolla y zanahoria, que se sofríen junto con el ajo para crear una base aún más sabrosa. Esta receta también prevé el uso de tomates pelados, que aportan una consistencia más cremosa a la salsa. La pasta ideal para esta preparación es la tortiglioni, que retiene bien el condimento. Servida con un generoso espolvoreado de parmesano reggiano, la pasta al pomodoro a la emiliana es un plato que cuenta la tradición gastronómica de esta región, perfecto para un almuerzo en familia o una cena con amigos.
Para quienes desean una versión más ligera de la pasta al pomodoro, aquí está la preparación light sin aceite. En este caso, la salsa se prepara utilizando solo tomates frescos y aromas, evitando completamente el aceite. Comiencen a calentar los tomates en una olla antiadherente, añadiendo ajo, albahaca y chile para dar sabor. Cocinen a fuego lento hasta obtener una salsa espesa y fragante. Esta variante es ideal para quienes siguen una dieta hipocalórica o para aquellos que desean mantener una alimentación sana. La pasta al pomodoro light sin aceite se revela como un plato rico en sabor, pero bajo en calorías, perfecto para una comida sabrosa sin remordimientos.
La pasta al pomodoro es un plato rico en beneficios nutricionales, gracias al uso de ingredientes frescos y genuinos. Los tomates, de hecho, son una fuente excelente de licopeno, un antioxidante conocido por sus propiedades protectoras frente a algunas enfermedades. Además, son ricos en vitamina C y potasio, útiles para el sistema inmunológico y para la salud cardiovascular. La pasta, si es integral, proporciona carbohidratos complejos, útiles para la energía, y fibra que favorece la digestión. Una porción de pasta al pomodoro aporta aproximadamente 350-400 calorías, dependiendo de la cantidad de pasta y condimento utilizado. Este plato, por lo tanto, no solo es sabroso sino también nutritivo, convirtiéndolo en una excelente opción para una comida equilibrada.
Sí, es posible congelar la pasta al pomodoro, pero hay algunas precauciones a seguir para mantener intacto el sabor y la consistencia. Se recomienda congelar solo la salsa de tomate, ya que la pasta tiende a volverse blanda una vez descongelada. Para hacerlo, dejen enfriar la salsa y transfieran a recipientes herméticos o bolsas para alimentos, teniendo cuidado de eliminar el aire en exceso. Pueden congelar la salsa hasta por tres meses. Cuando deseen consumirla, basta con descongelarla en el refrigerador o calentarla directamente en la sartén. Una vez calentada, pueden añadir la pasta cocida para un plato delicioso y rápido de preparar, ideal para los días en que se tiene poco tiempo para cocinar.