La cocción al vapor consiste en cocinar sin grasa y por lo tanto es ideal para aquellos que deseen mantenerse en forma. Sin embargo, la alimentación saludable no es sinónimo de una alimentación suave. Esta receta de langostinos al vapor con gelatina de tomate y albahaca es una prueba de ello, y demuestra cómo cocer al vapor puede ser sabrosa, así como un método de cocción muy arriba al día. Servir a sus gambas en pequeñas porciones y que va a hacer una gran impresión!
* valores aproximados por porción
Tomar la gelatina, ablandarla en 500 g de agua fría y disolverla en un recipiente sobre un poco de agua suavemente a fuego lento (o en un baño maría). Añadir la cebolla en puré, la mitad de la gelatina disuelta y una pizca de sal al puré de tomate, verter en un molde y refrigere. Blanquear, enfriar y mezclar 100 g de albahaca con 100 g de agua, añadir la gelatina restante, un poco de sal, verter en un molde y refrigerar. Cocer al vapor las gambas durante 2 minutos. Colocar la albahaca restante y los camarones en un tazón, adornar con la gelatina de tomate y albahaca, y rociar con aceite de oliva virgen extra mezclado con limón.
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Las gambas vapor durante dos minutos
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Ablandar la gelatina en 500 g de agua fría y después disolverla sobre una cacerola de agua hirviendo o en un baño maría
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Añadir la cebolla en puré, la mitad de la gelatina derretida y una pizca de sal al puré de tomate, verter en un molde y refrigere
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Preparar una emulsión de aceite de oliva y limón
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Ponga la gelatina de tomate y la emulsión de albahaca y limón en vasitos
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Añadir las gambas y servir
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También puedes optar por servir este plato de una manera más tradicional
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Una variante sabrosa de las gambas al vapor es aquella con la adición de patatas. Para preparar este plato, comienza cociendo las patatas hasta que estén tiernas, luego córtalas en cubos. Cocina las gambas al vapor junto con las patatas durante unos 5 minutos, para que absorban los sabores del plato. La gelatina de tomates y albahaca sigue siendo un elemento fundamental, que dará frescura y un toque de originalidad. Esta combinación no solo enriquece el plato desde el punto de vista nutricional, sino que también ofrece una agradable variedad de texturas. Servir las gambas y las patatas sobre una cama de gelatina hará que el plato sea atractivo y perfecto para un almuerzo de verano o una cena ligera.
Una forma de reinterpretar las gambas al vapor es inspirándose en la tradición culinaria napolitana. En esta variante, puedes añadir ingredientes típicos como aceitunas negras y alcaparras, que darán un sabor más intenso y mediterráneo al plato. La preparación sigue siendo similar, pero la adición de estos ingredientes enriquece el perfil aromático y hace que el plato sea aún más característico. La gelatina de tomates y albahaca funcionará como un aglutinante, uniendo todos los sabores en una deliciosa armonía. Servir las gambas con esta variante napolitana es ideal para quienes desean llevar un pedazo de tradición del sur a la mesa, sin renunciar a la ligereza.
Para quienes están siguiendo un régimen alimentario más ligero, las gambas al vapor con gelatina de tomates y albahaca pueden prepararse en versión light. Reduce la cantidad de aceite de oliva virgen extra y utiliza solo ingredientes frescos y de calidad. Evita añadir sal en exceso, privilegiando las hierbas aromáticas para sazonar el plato. Puedes sustituir la gelatina de pescado por una alternativa vegetal, como el agar-agar, para hacer la gelatina aún más ligera. Esta preparación es perfecta para quienes desean disfrutar de un plato fresco y nutritivo, manteniendo bajo control las calorías. Las gambas, al ser ricas en proteínas y bajas en grasas, representan una excelente elección para una alimentación equilibrada.
Las gambas son un alimento rico en proteínas, vitaminas y minerales. Contienen omega-3, que son importantes para la salud del corazón, y son bajas en calorías: alrededor de 100 calorías por 100 gramos. La gelatina de tomates aporta licopeno, un antioxidante que puede contribuir a proteger las células de los daños. La albahaca, además, es conocida por sus propiedades antiinflamatorias y digestivas. Esta combinación de ingredientes hace que las gambas al vapor con gelatina de tomates y albahaca sea un plato no solo sabroso, sino también beneficioso para nuestro organismo. Consumir este plato puede contribuir a mantener una dieta equilibrada y saludable, perfecta para todas las edades.
Congelar las gambas al vapor con gelatina de tomates y albahaca es posible, pero es importante seguir algunas precauciones. Las gambas, una vez cocidas, pueden conservarse en el congelador durante un máximo de 2-3 meses. Sin embargo, la gelatina podría alterar su consistencia después del proceso de congelación y descongelación. Se recomienda congelar las gambas por separado de la gelatina, para preservar su frescura y calidad. Cuando decidas consumirlas, basta con descongelar las gambas en el refrigerador y luego calentarlas suavemente al vapor. De este modo, podrás disfrutar de un plato sabroso y saludable incluso después de varias semanas.