Con la llegada de los primeros fríos otoñales, la carne de res al aceite, conocida también como carne de Rovato, se presenta como un plato ideal para calentar las veladas en familia. Esta receta, típica de la tradición lombarda, es un verdadero himno a la carne de res, que se cocina lentamente en una cacerola con una mezcla de verduras frescas como apio, zanahorias y cebollas, todo ello envuelto en el oro del aceite de oliva virgen extra. La larga cocción a fuego lento, que dura aproximadamente tres horas, permite que la carne se vuelva increíblemente tierna, mientras que las verduras, trituradas y amalgamadas con una salsa de anchoas, perejil, alcaparras y ajo, enriquecen el plato con un sabor intenso y envolvente. Esta preparación, originaria de la provincia de Brescia, se presta a diversas variantes: en algunas zonas, por ejemplo, se pueden añadir calabacines u otras hortalizas de temporada, haciendo que cada versión sea única y personal. Perfecta para un almuerzo dominical o una cena entre amigos, la carne de res al aceite se acompaña maravillosamente con puré de patatas o polenta, que absorben sus salsas ricas y sabrosas. No solo un segundo plato, sino también un excelente ejemplo de cómo la cocina tradicional lombarda sabe valorar ingredientes simples y genuinos, convirtiendo cada comida en un momento de celebración.
* valores aproximados por porción
Brasear en una cacerola la carne en el aceite de oliva con las verduras, añadir el caldo, tapar y dejar cocinar a fuego lento durante tres horas. Una vez retirada la carne de la cacerola, triturar las verduras que se mezclarán con la salsa preparada aparte con anchoas, perejil picado, alcaparras y ajo (que se debe retirar al final de la cocción) en el aceite de oliva. Volver a colocar en la cacerola la carne, las verduras trituradas y la salsa y dejar cocinar una hora más, luego cortar la carne en rebanadas y servirla, cubriéndola con la salsa, sobre polenta fresca.