Los limones salados representan sin duda una forma de conservación de estos preciados cítricos, que permite conservarlos durante más tiempo, sin renunciar al inconfundible aroma de estos últimos, aunque evidentemente tras un periodo de reposo de varias semanas, estos últimos sin duda se vuelven más suaves al tacto. gusto. Esta receta, que como los propios cítricos tiene obviamente su origen en la cuenca mediterránea, nos llega de un país cuya gastronomía es particularmente rica, como es Marruecos: originalmente se utilizaban principalmente para condimentar platos de carne y pescado.