La leche de coco se caracteriza por la ausencia total de lactosa: producida a partir de la pulpa del coco, sometida a presión con agua, esta leche es particularmente calórica, también debido a que es rica en grasas. La leche de coco, sin embargo, también es especialmente apreciada por sus propiedades antioxidantes, gracias en particular a que contiene una cantidad importante de selenio: además de su uso en la cocina, la leche de coco también es apreciada en el ámbito cosmético, donde se utiliza para hidratar y tonificar la piel, reduciendo la incidencia de las arrugas y, finalmente, también los daños causados por los rayos solares.