Los melocotones se encuentran entre las frutas de verano más populares, gracias a su delicado aroma y al dulce sabor de la pulpa, y su maduración se produce generalmente en un periodo que comprende los meses de mayo y octubre, entre variedades tempranas y tardías, como por ejemplo, es el caso del melocotón de Leonforte, en Sicilia. Los melocotones también se caracterizan por contener una buena cantidad de fibra, a la que se le añade vitamina C, potasio e incluso betacaroteno, además de una considerable cantidad de agua lo que los hace especialmente ideales para aquellas dietas en las que es importante para mantener la ingesta de calorías.