Uso en cocina
En cocina, el/la caracoles se presta a numerosas preparaciones: a la parrilla, al horno, en salsa, frito, en papillote o crudo si está muy fresco. Combina perfectamente con aceite de oliva, perejil, ajo, limón y vino blanco.
Conservación
Conservar el/la caracoles en el frigorífico a 0-2°C, cubierto, y consumir en 1-2 días. Para conservación más larga, congelar dentro de las 24 horas siguientes a la compra.