La cocina japonesa está llena de encanto por sus preparaciones que suelen poner en primer plano ingredientes como las algas y el atún, como ocurre por ejemplo con el conocido caldo dashi, que se prepara a partir de alga kombu, combinándola con kezurikatsuo adecuadamente rallado, para al que luego hay que añadir el atún katsuobushi, que tiene la particularidad de secarse, ahumarse y, finalmente, también se deja fermentar. El color de este caldo japonés es claro, y su sabor lo hace indispensable para disfrutar de recetas japonesas como sopas y sopas en su mejor momento.