Con la llegada del otoño, la calabaza se convierte en un ingrediente protagonista en las cocinas lombardas, y la sopa de calabaza se revela como un plato ideal para calentar las noches más frescas. Esta preparación, caracterizada por una consistencia cremosa y un sabor dulce y envolvente, se enriquece con notas aromáticas gracias a la adición de tomillo y canela, que confieren profundidad y un toque de originalidad. Originaria de una tradición culinaria que tiene raíces en los platos campesinos, la sopa de calabaza ha sido reinterpretada a lo largo del tiempo, dando lugar a variantes que pueden incluir ingredientes locales como el grana padano, que combina perfectamente con la dulzura de la calabaza. En Lombardía, este plato se prepara a menudo en los meses invernales, cuando la calabaza está en temporada y alcanza su máxima dulzura. Es perfecta como antipasto para una cena entre amigos o como plato principal para un almuerzo en familia, acompañada de tostadas de pan que realzan su cremosidad. La técnica de cocción utilizada, que prevé un sofrito inicial del puerro seguido de la cocción en líquido, permite amalgamar los sabores y obtener una consistencia aterciopelada, haciendo que la preparación sea simple y accesible incluso para quienes no tienen mucha experiencia en la cocina. La sopa de calabaza no es solo un plato para degustar, sino una forma de celebrar la temporada y la riqueza de los productos locales, llevando a la mesa el calor y la convivialidad típicos de la tradición lombarda.
* valores aproximados por porción
Quise preparar esta receta utilizando mi robot de cocina Bimby. Comencé picando el puerro durante unos segundos a velocidad 5. Agregué el aceite y lo sofríe durante 3 minutos a 100 grados, velocidad 1. Luego añadí la calabaza pelada y cortada en trozos y la piqué a velocidad 5 durante unos segundos. Después añadí las patatas, la leche, el agua y la sal. Cociné durante 20 minutos a 100 grados, velocidad 1. Al final de la cocción, trituré a velocidad 7 durante poco menos de un minuto. Serví con queso grana y muy poca canela (no es obligatoria, si no te gusta, no la pongas).