Comida Rápida

Quesadilla con pollo a la plancha, tomate y guacamole

⏱ 20 min🍳 5 min👤 2 pers.★★☆☆☆

Hoy hacemos un pequeño viaje culinario a México para descubrir una quesadilla rellena de queso, pollo, tomates y, por supuesto, guacamole. Es fácil de preparar pero particularmente impresionante para una cena un poco fuera de lo común con amigos. La quesadilla es simplemente una tortilla de trigo o maíz que, en México, se calienta, se rellena con queso, vegetales y otros ingredientes, y luego se dobla en forma de media luna y se come con las manos. El nombre 'quesadilla' proviene del español 'queso', que significa queso. Entre los ingredientes del relleno, por tanto, el queso es obligatorio: un queso de primera calidad se funde con el calor de la tortilla y le da carácter al plato. Con el queso se suele agregar varios ingredientes como cebollas, chiles jalapeños, carne -como pollo, res o cerdo- frijoles y el omnipresente guacamole!

Ingredientes

Valores nutricionales 620 kcal / porción

Proteínas
48g
Carbohidratos
28g
Grasas
38g
Fibra
6g

* valores aproximados por porción

Información
20 minutos Tiempo de preparación
5 minutos Tiempo de cocción
Sirve 2 personas
★★☆☆☆ Dificultad media

Preparación

Asa el pollo y córtalo en rodajas. Prepara el guacamole siguiendo nuestra receta básica. Cortar los tomates en rodajas. Rallar el queso pecorino sobre la tortilla. Distribuir las rodajas de tomate cortadas sobre la tortilla. Unte con abundante guacamole, elaborado a base de aguacate, lima, pimienta, tabasco, sal y comino. Rebana el pollo a la parrilla y acomoda sobre la tortilla. Cubra con una segunda tortilla y cocine por ambos lados en una sartén con abundante aceite hasta que el queso se derrita. Sirva la quesadilla en secciones con salsa de guacamole al lado.

Consejos
La elección del queso es fundamental para una quesadilla adecuada. Elija un queso suave que, sin embargo, pueda rallar y que se derrita perfectamente una vez calentado. Fontal, fontina o edam, por nombrar algunos familiares en Italia, son ideales.
Curiosidades
La quesadilla proviene de México en la época colonial y se inspiró en su prima española la tortilla. Otros primos de la quesadilla son el burrito, las fajitas, las enchiladas y los tacos, pero también los wraps en general y, quizás, la piadina italiana.

Paso a paso

Ingredientes
Ingredientes
**Click on the photos to access full paso a paso!

Información adicional

Quesadillas con pollo a la parrilla y guacamole

Una deliciosa variante de las quesadillas es la que lleva pollo a la parrilla, tomate y guacamole. En esta preparación, el pollo se cocina a la parrilla para obtener una textura jugosa y un sabor ahumado. El guacamole, preparado con aguacate maduro, lima y especias, aporta frescura y cremosidad al plato. Los tomates cortados en rodajas añaden un toque de dulzura y acidez, haciendo que cada bocado sea un deleite. Esta variante es perfecta para un almuerzo rápido o una cena informal. Pruébala servida con una salsa picante para realzar aún más los sabores. Las quesadillas son fáciles de personalizar, así que siéntete libre de añadir otros ingredientes como pimientos o cebollas para un toque extra.

Quesadillas con pollo a la parrilla al estilo mexicano

Las quesadillas con pollo a la parrilla al estilo mexicano son un plato tradicional que representa perfectamente la cocina de este país. La preparación implica el uso de tortillas de maíz, que son un elemento básico de la gastronomía mexicana. En esta variante, el pollo se marina con especias típicas como comino y pimentón antes de ser asado, lo que le da un sabor auténtico y aromático. Una vez ensambladas, las quesadillas se cocinan en una sartén hasta que se doran y quedan crujientes. Este método de cocción realza la fragancia de las tortillas y el queso derretido en su interior, creando un equilibrio perfecto de texturas. Servidas con salsa de tomate o pico de gallo, estas quesadillas son un verdadero viaje a los sabores de México.

Quesadillas con pollo a la parrilla ligeras

Para quienes buscan una versión más ligera de las quesadillas con pollo a la parrilla, es posible optar por tortillas integrales o sin gluten, reduciendo así las calorías y aumentando el contenido de fibra. Además, se puede utilizar pollo cocido al vapor o a la parrilla sin añadir aceites o grasas, manteniendo el plato sabroso y saludable. El guacamole puede prepararse con menos aguacate, sustituyendo parte de la cremosidad por yogur griego, para una receta más ligera y rica en proteínas. Esta variante ligera conserva todos los sabores del plato original, pero con un enfoque en las calorías, haciéndola ideal para quienes siguen una dieta equilibrada o para quienes simplemente desean comer de manera más saludable sin renunciar al sabor.

Beneficios nutricionales de las quesadillas con pollo a la parrilla

Las quesadillas con pollo a la parrilla ofrecen numerosos beneficios nutricionales. El pollo es una excelente fuente de proteínas magras, esenciales para la construcción y el mantenimiento de la masa muscular. Los tomates, ricos en licopeno, un antioxidante natural, contribuyen a la salud del corazón y a la protección de las células. El guacamole, preparado con aguacate, aporta grasas saludables y vitamina E, importantes para la salud de la piel. En promedio, una porción de quesadillas con pollo a la parrilla contiene alrededor de 400-500 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados y las porciones. Es importante considerar que, aunque es un plato sabroso, se recomienda acompañarlo con verduras frescas o una ensalada para equilibrar la comida y aumentar su valor nutricional.

¿Se pueden congelar las quesadillas con pollo a la parrilla?

Sí, es posible congelar las quesadillas con pollo a la parrilla. Para hacerlo, se recomienda ensamblar las quesadillas y cocinarlas parcialmente, dejándolas ligeramente doradas. Una vez enfriadas, pueden envolverse individualmente en film transparente y guardarse en una bolsa para el congelador. De esta manera, se mantienen frescas y listas para ser cocinadas completamente en otro momento. Cuando desees consumirlas, solo hay que descongelarlas en el refrigerador durante unas horas y luego cocinarlas en una sartén hasta que queden crujientes y calientes. Este método permite tener una comida rápida y sabrosa siempre a mano, perfecta para las noches en las que se tiene poco tiempo para dedicar a la cocina.