El tofu está muy extendido en Oriente y, en particular, se utiliza en Japón, China y Tailandia: elaborado a partir de cuajo de soja, el proceso de producción no es muy diferente del adoptado para el queso obtenido a partir de leche. Una característica muy importante del tofu es que -generalmente- no tiene una cantidad muy elevada de hidratos de carbono, destacando por otro lado por su contenido en proteínas y la presencia de ácidos poliinsaturados, con diferencias notables según los distintos tipos de producción. El tofu se puede dividir principalmente en dos categorías, que son las siguientes: el del tofu fresco y, viceversa, el del tofu seco.