Entre las especialidades que hacen que la cocina de Oriente Medio sea grande y rica en variedad, también se encuentra el burgur: este último se prepara a partir de granos de trigo duro que luego se someten a una cocción al vapor, un posterior secado y, finalmente, también un proceso de molienda. Una de las características más apreciadas del burgur es el alto contenido en fibra -una peculiaridad cada vez más buscada en la actualidad-, así como la riqueza en sales minerales preciosas y, por último, la buena concentración de vitamina B. Una de las recetas más famosas dentro del que reina el burgur, es sin duda el tabulé.