Las algas wakame se caracterizan por su color oscuro - de hecho pertenecen a la familia de las algas pardas - y alcanzan hasta un metro de largo y treinta centímetros de ancho, creciendo especialmente en fondos marinos a unos diez metros de profundidad, especialmente en los mares de Japón. El alga wakame es conocida como alimento desde el año 700 a.C., y se caracteriza por su alto contenido proteico, con una notable concentración de aminoácidos esenciales, a lo que se suma también la presencia de vitaminas del grupo B, y una buena cantidad de calcio, magnesio y fósforo. En Occidente el alga wakame también se vende como complemento alimenticio, mientras que en sus países de origen se utiliza principalmente como alimento.