¿Piensa en un plato que combine los placeres de la carne con la sencillez de las verduras frescas, sabrosas y recién cogidas, especialmente durante el verano? ¡Aquí está, lo inventé! Se trata de un rollito elaborado a base de ternera y queso de cabra, sabroso y divertido, que he querido presentar con la forma del clásico ‘maki’ japonés. Es visualmente maravilloso y, lo que es más importante, también es genial para comer; y es un plato completo, porque incluye en su interior carne, verduras y queso, combinándolos de una manera simpática y absolutamente deliciosa. También puedes intentar hacérselo a tus hijos, ¡sobre todo si entran en esa categoría de jóvenes reacios a comer verduras! Diviértete con tus invitados con este plato principal colorido y sabroso, y recuerda reservar un poco en la cocina porque definitivamente no podrán resistirse a pedir una segunda ración.
* valores aproximados por porción
Para presentar este plato he querido imitar al "maki" japonés. Coloque las rebanadas de carpaccio de ternera en una tabla de cortar para formar un rectángulo. Píntalos con aceite de oliva y espolvoréalos con una capa de sal. Cortar las verduras en juliana y disponerlas a lo largo del centro de la carne. Cortar el queso de cabra en gajos y colocarlos junto a las verduras. Disponer la rúcula encima de las verduras y el queso. Ahora hay que enrollarlo todo, sellándolo todo bien; una vez enrollado, pincelarlo con aceite y un poco de sal. Calentar una sartén con un poco de aceite y dorar el rollo por todos lados. Luego retíralo del fuego y córtalo en círculos de unos 2 cm de ancho. Servir con pimienta recién molida y más aceite de oliva.
|
View the paso a paso
|
Cortar la zanahoria en juliana fina
|
|
View the paso a paso
|
Cortar el calabacín en juliana fina
|
|
View the paso a paso
|
Colocar el carpaccio sobre una tabla de cortar en forma de rectángulo
|
|
View the paso a paso
|
Pintar la carne con un poco de aceite de oliva virgen extra
|
|
View the paso a paso
|
Cortar el queso de cabra en palitos de fósforo y colocar en el centro de la carne como se haría con salsas o algas japonesas
|
|
View the paso a paso
|
Coloque un poco de zanahoria al lado del queso.
|
|
View the paso a paso
|
Disponer en el centro el calabacín y alguna rúcula
|
|
View the paso a paso
|
Enrollar todo encerrando y sellando el relleno, como un 'maki' japonés
|
|
View the paso a paso
|
Pintar el rollo con aceite
|
|
View the paso a paso
|
Dorar el rollo en una sartén unos segundos
|
|
View the paso a paso
|
Cortar los 'maki' (mini-rollos) del rollo más grande
|
|
View the paso a paso
|
Sirva como si fuera sushi, colocando los rollos en semicírculo con un adorno central, en este caso una zanahoria.
|
|
View the paso a paso
|
Este fabuloso rollo con sabor a verano está listo. Parece sushi, ¡pero no lo es!
|
Una sabrosa variante del clásico rollito de carne de res y cabra prevé la adición de calabacines y zanahorias. Estos ingredientes no solo enriquecen el plato con color, sino que también aportan una dulzura natural que equilibra perfectamente el sabor fuerte de la carne de res y la cremosidad del queso de cabra. Para preparar esta versión, procedan como en la receta original, pero asegúrense de utilizar calabacines y zanahorias frescas, cortadas en juliana para una presentación elegante. También pueden experimentar con otras verduras de temporada, haciendo el rollito aún más versátil y rico en nutrientes. Esta preparación es ideal para un aperitivo delicioso o un segundo plato ligero, perfecto para las cenas de verano.
El rollito de carne de res y cabra al estilo trentino es una preparación que refleja los sabores y tradiciones de Trentino Alto Adige. En esta variante, pueden enriquecer el relleno con ingredientes típicos de la región, como speck o hierbas aromáticas locales. La combinación de la carne de res con el queso de cabra crea un contraste de sabores que se complementa perfectamente con el aroma de las montañas. Para realzar aún más el plato, pueden acompañarlo con una salsa a base de vino tinto, que añadirá profundidad y complejidad al sabor. Esta versión es perfecta para quienes desean saborear la cocina tradicional trentina en una forma innovadora y apetitosa.
Para quienes buscan una versión más ligera del rollito de carne de res y cabra, es posible optar por un rollito ligero, utilizando carne de res magra y reduciendo la cantidad de queso de cabra. Pueden sustituir parte del queso por yogur griego, que ofrecerá una cremosidad similar pero con menos calorías y grasas. Además, pueden aumentar la cantidad de verduras en el relleno, como rúcula, calabacines y zanahorias, para hacer el plato aún más nutritivo y rico en fibra. Esta variante es ideal para quienes siguen un régimen alimentario saludable, sin renunciar al sabor y la satisfacción de un buen plato. Perfecto para almuerzos ligeros o cenas de verano, el rollito ligero es una manera deliciosa de comer sano.
La carne de res es una fuente excelente de proteínas de alta calidad, hierro y vitaminas del grupo B, esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. En particular, el hierro presente en la carne roja es fundamental para la formación de glóbulos rojos y ayuda a prevenir la anemia. Al preparar el rollito de carne de res y cabra, es importante considerar las calorías: una porción de este plato contiene aproximadamente 300-400 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados y las porciones. Optimizando la elección de ingredientes y las porciones, es posible disfrutar de esta preparación sin remordimientos, beneficiándose de sus propiedades nutritivas mientras se satisfacen las necesidades de sabor y saciedad.
La conservación del rollito de carne de res y cabra es fundamental para garantizar su frescura y sabor. Si han preparado el rollito y desean conservarlo, asegúrense de envolverlo bien en film transparente o en un recipiente hermético. En el refrigerador, el rollito puede mantenerse fresco durante 2-3 días. Si desean conservarlo por más tiempo, también pueden congelarlo: en este caso, es recomendable cortarlo antes de congelarlo, de modo que puedan sacar solo las porciones necesarias. Recuerden descongelarlo en el refrigerador durante algunas horas antes de servirlo, para mantener la textura y el sabor intactos. Esta atención a la conservación permite disfrutar del rollito incluso en los días posteriores a su preparación.