La fruta es un recurso muy importante para el cuerpo humano, que complementa -y en algunos casos incluso sustituye- a las verduras, para afrontar mejor la posible aparición de diversos tipos de patologías. La fruta se puede consumir tanto fresca como cocida y, en algunos casos, también se puede secar: en general, la fruta se diferencia por su alto contenido en vitaminas, principalmente de los grupos A, B y C, así como por la presencia de una cantidad importante. de oligoelementos, que ayudan a proporcionar los nutrientes fundamentales para afrontar mejor los riesgos para la salud. Sin embargo, la fruta también es fundamental para la nutrición durante el verano, ya que refresca el organismo.